Psicólogos en Murcia - Psicoclínicas Dr Rivero

  • Inicio
    Inicio Aquí es donde puedes encontrar todas las publicaciones del blog.
  • Categorías
    Categorías Muestra una lista de categorías de este blog.
  • Etiquetas
    Etiquetas Muestra una lista de etiquetas que se han utilizado en el blog.
  • Bloggers
    Bloggers Busca a tu blogger preferido.

Cuándo y cómo acudir al Psicólogo con un niño

Publicado por en en Psicología Infantil
  • Tamaño de fuente: Mayor Menor
  • Visitas: 3551
  • Imprimir

Este artículo se dirige a los padres que en algún momento deciden o están barajando la posibilidad de acudir a la ayuda profesional de un psicólogo. Trata de dar respuesta a las dudas más comunes: ¿Cuándo acudir al Psicólogo?, ¿Quién debe ir a consulta?, ¿Se lo digo al niño o no?, ¿Tengo que llevar a mi hijo si no tiene nada?…

b2ap3_thumbnail_infanciaydivorcio.jpg¿CUÁNDO SE VA AL PSICÓLOGO?

Esta pregunta es muy habitual. Muchos padres se cuestionan si es necesario llevar a su hijo a un psicólogo. La mayoría de casos que acuden a consulta llegan una vez que la problemática ha aumentado en intensidad y frecuencia (Ejemplo: “Nunca ha hecho lo que le pedimos pero es que últimamente solo sabe decir que “no”, lo dice de malas maneras y tenemos que estar encima de él para que haga las cosas”); o ha alcanzado un deterioro a nivel familiar (Ejemplo: “En casa siempre discutimos, no hacemos nunca nada porque siempre está castigado”) o a nivel académico (Ejemplo: “Venimos porque sus profes nos han dicho que busquemos ayuda”).

Es importante que los padres conozcan algunos de los cambios o situaciones en las que es aconsejable acudir a un psicólogo. Algunas de ellas son las siguientes: el niño muestra conductas difíciles (desobediencia, agresividad, obsesiones, tics…); conductas propias de la edad pero las presenta en exceso (miedo a diferentes situaciones u objetos, hiper-sensibilidad, llantos excesivos…) o por defecto (aislamiento, falta de atención, mutismo…); presencia de problemas físicos sin una causa médica (vómitos, dolor de cabeza…); o cuando el niño sufre un cambio repentino e inexplicable (un niño alegre se vuelve triste, un niño con  muchos intereses se convierte en pasivo sin interés alguno…); Cuando experimentan situaciones puntuales estresantes o inesperadas (divorcio, una muerte, cambio de ciudad…).

 

¿LOS NIÑOS QUE VAN AL PSICÓLOGO TIENEN UN TRASTORNO?

Una de las funciones del psicólogo infantil es el de conocer el desarrollo psicobiológico del niño. Por lo que ir al psicólogo sirve para detectar si existe desviación o ajuste respecto a las normas estándares evolutivas normales para su edad (Ejemplo: Chuparse el dedo con un año se considera una conducta propia del periodo evolutivo, hacerlo con 11 años es desadaptativo). 

El psicólogo infantil se dirige al asesoramiento de padres, maestros y resto de personas (menores y adultos) que interactúan con el niño. Se encarga de sintetizar los resultados de las diferentes pruebas, y extrapolarlas a otros contextos (familiares, escolares, sociales…) dotándoles de las herramientas y estrategias necesarias para un funcionamiento autónomo del niño haya o no un determinado trastorno.


EL PROBLEMA LO TIENE MI HIJO ¿POR QUÉ TENEMOS QUE IR NOSOTROS A LA CONSULTA?

A veces los padres piensan que ellos no necesitan un psicólogo, y que es su hijo quien lo necesita porque no es como los demás niños (está más triste, le cuesta estudiar, no obedece…).

Es fundamental saber que en Psicología Infantil, se trabaja tanto con los niños como con los padres. Nuestro objetivo es el bienestar del niño, y para ello también se debe trabajar el malestar de los padres (Ejemplo: Ver a un niño triste es muy duro, si en esos momentos no sabemos qué hacer para que se sienta mejor o qué decirle para animarle también nos sentimos impotentes por no poder ayudarle). Por este motivo, en consulta no solo se darán herramientas y estrategias al niño sino también a los padres para que puedan controlar esas situaciones, ayudando a su  hijo, ganando así sensación de control, convirtiéndose en personas claves en su mejoría, y favoreciendo la relación entre padres-hijos.

¿QUÉ HACE EN LA CONSULTA EL NIÑO?

Una vez que los padres han dado este paso de acudir a un psicólogo tienen mucha incertidumbre acerca de lo que se le va a hacer al niño. Suelen preguntar si pueden acompañar al niño, cómo ha ido o qué se ha trabajado al final de sesión. 

La evaluación psicológica incluye entrevistas (a padres y niño), y test psicológicos que permiten obtener información para proporcionar una estimación sobre la capacidad de aprendizaje (posibles dificultades o puntos fuertes…), los comportamientos (conductas disruptivas o inadecuadas motivo de trabajo y búsqueda de pautas y orientaciones…), y la salud mental del niño (niveles de ansiedad, del bienestar o malestar experimentado en ese momento por el niño, de sus miedos…).

Se hacen preguntas orientadas a indagar sobre lo que le preocupa al menor, o qué le casusa malestar, intentamos ver la postura del niño ante las situaciones conflictivas que nos han comentado los padres. Ejemplo de lo que un psicólogo le puede decir a un niño: “Te vamos a dar muchos trucos para que estés mejor con tus papás, tus hermanos, tus amigos, tus profesores…Pero para eso te tenemos que hacer un montón de preguntas que sé que son un rollo muy grande, lo sé…pero si aguantas como un campeón cuando terminemos jugamos a lo que tú quieras ¿vale? Ya sabes que aquí nadie te va a juzgar, y enfadarte, puedes criticar y decir lo que piensas de otras personas…e incluso a mí,  ¿has entendido?”

¿PARA QUÉ SIRVE IR A CONSULTA?

Un psicólogo recoge información a través de la entrevista y las pruebas psicológicas, lo que nos permite conocer las causas y factores que intervienen en la problemática actual.

Explicamos el desarrollo y configuración del problema de una manera clara (Señalando cuáles son las situaciones que desencadenan la problemática y las consecuencias que está generando), ayudamos a construir la intervención o tratamiento psicológico (Es decir, a buscar soluciones a cada una de las situaciones que general el malestar, enseñamos técnicas y herramientas para enfrentarnos a esas situaciones en las que nos agobiamos como padres ante la dificultad para actuar y ayudar al pequeño - cómo hacer para que haga lo que le pido, cumpla con sus tareas, se quede solo, o diga lo que le sienta mal-…) . 

depression.jpg¿LE DIGO AL NIÑO QUE VAMOS A IR A UN PSICÓLOGO O NO LE DIGO NADA?

En ocasiones encontramos niños que entran a la consulta asustados, nerviosos, e incluso con negativa a entrar. Debemos ponernos a su altura y entender que cuando vamos a un sitio nuevo nos gusta saber dónde vamos, y qué vamos hacer ahí, tener algo de información sobre lo que vamos a hacer nos ayuda a tranquilizarnos. Un punto muy importante y necesario antes de llevar al niño a una consulta es explicarle y darle información acerca del procedimiento (quién lo va a ver, dónde, cómo...). Un consejo para ello es decirle al niño antes de nuestra cita (poco antes de acudir para evitar la posible ansiedad que pueda causar, se ponga nervioso, le cueste dormir o comer…) aprovechen una de las situaciones que le hacen acudir al psicólogo para explicarles dónde van (Ejemplo: Aprovechando un momento en el que el niño no hace lo que le pide su madre y le pega un grito castigándoles se le podría decir: “Ves, ni a ti ni a mí nos gusta estar así, enfadados, gritando, siempre nos cabreamos, tú te quedas castigado sin lo que más te gusta y yo me pongo triste al verte así. Vamos a ir a un sitio donde hay una chica que me han dicho que ayuda a otros papis y niños como nosotros para que se enfaden menos y estén mejor y felices, ¿te parece?”).

¿CÓMO PREPARAMOS AL NIÑO?

Preparar al niño es fundamental  para aprovechar la sesión y para ello hay que hablar sobre ello, engañarle diciéndole que no le van a hacer ninguna prueba, que no se va a quedar solo, o que solo va a ser 5 minutos, o no decirle donde va a ir argumentándole que van a comprar algo por ejemplo  solo sirve para tranquilizarle momentáneamente, porque en cuanto se entere sentirá ansiedad e irá perdiendo la confianza depositada en las personas que le han mentido.

Le haremos saber que tan pronto como termine la sesión, vendremos a buscarle y que estaremos muy orgullosos de él.  Si es pequeño podemos dejarle llevar algún juguete u objeto favorito (pañuelo, osito o muñeco) con el que pueda estar mientras está dentro de la consulta, ya que les da seguridad.

Es fundamental reconocerle su esfuerzo y valentía a la salida y la colaboración con nosotros. Con los niños puede ser efectivo, el reforzamiento social (“Eres todo un campeón”) e incluso utilizar el contacto físico (una palmadita en la espalda o chocar los 5), también podemos premiarle con algo que le guste (ir a tomar un helado o a jugar al jardín a la salida). 

“Ir al psicólogo es como una silla giratoria de tres patas,  una es el niño, otra sois vosotros y otra es el terapeuta. Para que esto ruede tenemos que trabajar las tres partes, en el momento en el que una de las patas deje de rodar nos caemos todos. Por eso es fundamental que el psicólogo proporcione pautas, herramientas y estrategias, que el niño lo ponga en práctica y que los padres le deis oportunidades para ello. De este modo la terapia irá más fluida y el niño comenzará a sentirse mejor”.

 

Calificar el artículo:
URL de las referencias para esta entrada

Éste sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y garantizar su correcto funcionamiento. Puede cambiar la configuración u obtener más información si consulta nuestra Política de Privacidad.

Acepto las cookies de este sitio